Esteban Espinoza / Rioverde
Ciudadanos Observando dio a conocer que el negocio próspero que representó el Invernadero de Santa Rita se ha convertido en desastre en apenas cuatro años. El invernadero productor de tomate en San Luis Potosí ha pasado de ser una empresa rentable a una compañía al borde de la quiebra.
Durante el sexenio de Juan Manuel Carreras (2015-2021), la empresa generó utilidades por 61.6 millones de pesos, con ingresos en constante crecimiento que alcanzaron su punto más alto en 2020, cuando facturó 954.2 millones de pesos.
Sin embargo, la llegada de Ricardo Gallardo en 2021 marcó el inicio de un desplome financiero sin precedentes. En solo cuatro años, la empresa ha acumulado pérdidas de 380.1 millones de pesos, una cifra que pone en riesgo su viabilidad y deja en incertidumbre a cientos de trabajadores.
Recordo que el 25 de febrero de 2024, el gobernador Ricardo Gallardo declaró ante los medios: “Quiero destacar que los invernaderos de Santa Rita habían sido abandonados durante décadas, lo que resultó en ganancias negativas o nulas, e incluso en el desvío de fondos para otros fines. Sin embargo, gracias al proceso de rescate emprendido, este año se podrá brindar apoyo a los productores a través de una inversión de 20 millones de pesos canalizados a la Sedarh”.
Pero la realidad es muy distinta. En 2021, el invernadero aún generaba ingresos por 871.8 millones de pesos, pero en 2024 la cifra se desplomó a 491.4 millones. Mientras los ingresos caían, los egresos aumentaban descontroladamente, generando déficits millonarios. El peor año fue 2022, cuando la empresa reportó una pérdida de 182 millones de pesos, lo que evidencia una administración deficiente y una falta total de estrategia financiera.
El impacto de esta gestión desastrosa no solo se refleja en los números anuales, sino en el estado financiero general de la empresa. En 2021, la compañía tenía un capital de 510.3 millones de pesos, pero en 2024 esta cifra cayó a solo 180.3 millones, una reducción del 64.7%. Peor aún, los pasivos aumentaron de 109.9 millones en 2021 a 266.4 millones en 2024. Actualmente, la empresa debe más de lo que tiene, con un déficit de capital de -329.9 millones de pesos, lo que la coloca al borde de la quiebra.
Expertos consultados por Ciudadanos Observando advierten que una caída tan drástica no es casualidad. Las cifras reflejan una administración incapaz de sostener la rentabilidad, con decisiones financieras erróneas y un descontrol alarmante en el manejo de los recursos.
En torno a los hechos hay varias interrogantes en torno a que hay detrás de los números rojos que arroja el invernadero, cuando ha seguido trabajando al mismo ritmo y cosechando hortalizas en las mismas cantidades.