El titular de la oficina de enlace municipal, Jesús Emanuel Loredo Rodríguez, argumenta una orden de la Ciudad de México para “evitar malos entendidos”; la medida se implementa después de múltiples denuncias en redes sociales por mal servicio.
Por Esteban Espinoza
Rioverde, S.L.P.- En una medida que ha sido calificada como una “ley mordaza” de facto, la oficina de enlace municipal de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en Rioverde ha cancelado indefinidamente todas las entrevistas directas con medios de comunicación, reporteros de la fuente y periodistas independientes. A partir de ahora, toda solicitud de información deberá seguir un nuevo y restrictivo protocolo burocrático.

El titular de la oficina de enlace en Rioverde, Jesús Emanuel Loredo Rodríguez, aseguró que esta nueva política responde a un documento oficial que recibió de las oficinas centrales de la SRE en la Ciudad de México. Según el funcionario, el objetivo es “evitar malos entendidos y que de forma oficial se generen toda duda o aclaración”.
Sin embargo, esta drástica decisión de cerrar los canales de comunicación directos se produce en un contexto de crecientes y constantes quejas por parte de ciudadanos y usuarios en redes sociales, quienes han denunciado en repetidas ocasiones la calidad del servicio que presta la institución en el municipio.

El nuevo procedimiento impuesto a la prensa local es el siguiente: cualquier solicitud de información deberá realizarse mediante un cuestionario de preguntas por escrito, el cual no será respondido localmente. Dicho cuestionario será enviado a la sede nacional de la SRE, donde el área de comunicación social se encargará de formular las respuestas, que posteriormente serán enviadas a los solicitantes a través de correos electrónicos certificados.
Esta medida, que se aplicará exclusivamente a los medios de comunicación, levanta serias preocupaciones sobre la transparencia y el acceso a la información pública. En la práctica, elimina la posibilidad de que los periodistas realicen preguntas de seguimiento, busquen una aclaración inmediata o confronten al funcionario local con las quejas ciudadanas en tiempo real.
La centralización de la comunicación representa un filtro que podría obstaculizar el trabajo periodístico y limitar la capacidad de la ciudadanía para obtener respuestas directas y oportunas sobre los problemas que enfrentan en la oficina local. La comunidad periodística y los ciudadanos de Rioverde observan con atención si esta nueva política servirá para “evitar malos entendidos”, como argumenta la dependencia, o si, por el contrario, se convertirá en un muro para ocultar las deficiencias del servicio tras un velo de burocracia.
