Esteban Espinoza / San Luis Potosí
La más reciente Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo, realizada por el INEGI, volvió a poner en evidencia la disparidad en la distribución de las tareas del hogar y de cuidados, donde las mujeres siguen siendo quienes destinan más tiempo y esfuerzo sin recibir remuneración alguna.
De acuerdo con el estudio, la limpieza del hogar es una de las actividades más marcadas por esta desigualdad: 94.1% de las mujeres lo realizan sin pago alguno, mientras que entre los hombres la proporción es de 81.8%. Situación similar ocurre en la preparación de alimentos, con un 92.9% de participación femenina frente a un 65.2% masculina.
En lo que respecta a la limpieza de ropa y calzado, nueve de cada diez mujeres lo hacen sin remuneración, en contraste con 62.9% de los hombres. También en tareas como compras y diligencias, las mujeres muestran mayor carga: 66.6% frente a 55.5%. Incluso en pagos y trámites, ellas participan en un 34.7% contra 32.3% de los varones.
Las únicas actividades donde los hombres superan ligeramente a las mujeres son la administración del hogar y el mantenimiento de la vivienda. En el primer caso, 71.9% de los hombres lo realizan sin compensación, cifra muy cercana al 71.1% de las mujeres. En cuanto a reparaciones menores, 35.5% de ellos participan frente a un reducido 8.2% de ellas.
Estos datos reflejan que, pese a ciertos avances, la división sexual del trabajo persiste. Las mujeres continúan soportando la mayor parte de las labores domésticas no pagadas, lo que perpetúa la desigualdad de género y limita las oportunidades de desarrollo personal y profesional.
