Esteban Espinoza Hernández / San Luis Potosí
San Luis Potosí se encuentra entre las entidades del Bajío donde la mayoría de los delitos quedan impunes, pues únicamente el 9.6 por ciento de las víctimas presentan una denuncia, según los resultados más recientes de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) elaborada por el INEGI.
De acuerdo con los datos del estudio, tres de cada diez hogares potosinos reportaron que al menos un integrante fue víctima de algún delito durante el último año, cifra que refleja la alta incidencia delictiva en la entidad y se ubica en el mismo nivel que la media nacional.
En el contexto regional, los resultados muestran comportamientos similares: Guanajuato presenta un 26 por ciento de hogares con víctimas, Querétaro alcanza el 35 por ciento, Zacatecas el 21 por ciento y Jalisco también un 30 por ciento.
La encuesta analiza anualmente aspectos como la frecuencia delictiva, los tipos de delitos más comunes, la percepción social de la seguridad y el desempeño de las instituciones encargadas de la justicia.
A nivel nacional, la tasa de víctimas por cada 100 mil habitantes asciende a 24 mil 135, aunque en la región Bajío esta cifra es mayor. En San Luis Potosí, por ejemplo, se contabilizan 24 mil 468 víctimas, mientras que Querétaro supera las 30 mil.
Asimismo, la incidencia delictiva —es decir, el número de delitos cometidos por cada 100 mil habitantes— se mantiene estable en el país con 34 mil 918 casos; sin embargo, en San Luis Potosí se registró un aumento notable, al pasar de 31 mil 700 en 2023 a 38 mil 336 en 2024, un incremento que refleja un deterioro en la seguridad local.
Entre los delitos más frecuentes en la región destacan el fraude, el robo y la extorsión, siendo el primero el más común en San Luis Potosí, de acuerdo con la ENVIPE.
Uno de los datos más preocupantes es la llamada “cifra negra”, que representa los delitos que no se denuncian o que, aun siendo denunciados, no derivan en una carpeta de investigación. Este indicador alcanza el 93 por ciento a nivel nacional, y en estados como Zacatecas llega a superar el 96 por ciento.
En conclusión, los resultados del INEGI evidencian un escenario en el que la desconfianza hacia las autoridades y la falta de resultados en la investigación de delitos continúan alimentando un ciclo de impunidad, particularmente en San Luis Potosí y el resto del Bajío.
