Esteban Espinoza / San Luis Potosí
La diputada local Aranzazu Puente Bustindui confirmó el cierre definitivo de una relación institucional de 23 años con el PAN y dejó al descubierto el desgaste interno, la falta de diálogo y el abandono político por parte de la dirigencia panista.
Lejos de titubeos, la legisladora afirmó que no renuncia a sus principios ni a sus valores, sino que rompe con una estructura partidista que dejó de representar las causas que defiende. “Sigo siendo la misma persona, con los mismos principios, los mismos valores: la familia, el respeto a la vida y la dignidad de la persona”, subrayó, dejando claro que su salida no es ideológica, sino consecuencia directa del deterioro interno del PAN.
Puente Bustindui fue tajante al señalar que no dará respuesta a los comentarios o descalificaciones que surgieron de la dirigencia de su ahora ex partido. “Yo ya cerré ese ciclo de vida institucional en ese partido”, sentenció, evidenciando que la decisión es firme, definitiva y sin posibilidad de marcha atrás.
Uno de los señalamientos más reveladores fue la ausencia total de la dirigencia panista, que nunca la buscó tras presentar su salida. El silencio del partido confirmó lo que por años ha sido una constante: un PAN desconectado de sus propios cuadros, incapaz de dialogar y cada vez más alejado de quienes le dieron estructura y votos.
Actualmente, Aranzazu Puente Bustindui se mantiene como diputada sin partido, aunque reconoció que ha sido buscada por más de una fuerza política. Sin embargo, aclaró que no ha tomado ninguna definición y que, por respeto, dará a conocer cualquier decisión en su momento.
En contraste con la cerrazón del PAN, la diputada destacó la respuesta positiva de la ciudadanía, especialmente de su distrito, donde ha recibido llamadas de respaldo y muestras claras de acompañamiento político y social. Personas que estuvieron con ella en campaña han decidido seguir sumándose a su proyecto, reafirmando que su capital político no dependía de un partido, sino del trabajo territorial y la cercanía con la gente.
La salida de Aranzazu Puente Bustindui representa un golpe directo a Acción Nacional, que no solo pierde a una legisladora con trayectoria, sino que vuelve a exhibir su crisis interna, su falta de liderazgo y su incapacidad para retener perfiles con arraigo social. Mientras el PAN se hunde en el silencio y la descomposición, la diputada deja claro que seguirá avanzando, construyendo y trabajando, con o sin siglas, pero siempre —afirma— del lado de la ciudadanía.
