VILLA DE ARISTA, S.L.P. — En un esfuerzo estratégico para rescatar la soberanía alimentaria y proteger la salud pública, el Gobierno del Estado ha reactivado el Laboratorio de Control Biológico del Comité Estatal de Sanidad Vegetal, ubicado en Villa de Arista. Con una inversión histórica de más de 22.2 millones de pesos destinada entre 2021 y 2026, esta infraestructura busca terminar con la dependencia de insecticidas químicos que por años dañaron los ecosistemas y la economía del sector agropecuario potosino.
Durante una reciente supervisión de las instalaciones en la Junta Local de Sanidad Vegetal del Altiplano-Centro, el titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (Sedarh), Jorge Luis Díaz Salinas, destacó que el laboratorio funciona como un escudo biológico. A diferencia de los pesticidas tradicionales, que generan resistencia en los insectos y contaminan los mantos freáticos, este centro produce organismos benéficos diseñados para combatir plagas de manera natural.
Entre las soluciones biológicas que ya se están produciendo para los productores locales destacan:
- Beauveria bassiana: El aliado clave contra la mosca blanca, pulgones y trips.
- Trichoderma: Especializado en eliminar hongos del suelo como el Fusarium y Rhizoctonia.
- Metarhizium: El arma efectiva contra plagas subterráneas como la gallina ciega y el gusano cogollero.
- Isaria: Enfocado en el combate de psílidos, incluyendo la Diaphorina que afecta gravemente a los cítricos.
La reactivación de este laboratorio no solo representa un avance técnico, sino un cambio de paradigma para la región. El uso de estos agentes biológicos reduce drásticamente los costos de producción para los campesinos, quienes ya no requieren invertir grandes sumas en agroquímicos costosos y tóxicos.
Además, al eliminar el uso de venenos en los cultivos, se protege directamente a los consumidores finales y a los trabajadores agrícolas, garantizando productos más limpios y seguros. Con esta inversión, el Gobierno de San Luis Potosí cumple con el compromiso de fortalecer la economía del campo y, al mismo tiempo, proteger la salud humana y el medio ambiente, asegurando que el Altiplano continúe siendo un motor productivo de vanguardia en México.


