Esteban Espinoza / San Luis Potosí
San Luis Potosí registra 33 casos confirmados de dengue en lo que va de 2026, de los cuales más de la mitad han presentado signos de alarma o cuadros graves, situación que mantiene activas las acciones preventivas de las autoridades sanitarias, principalmente en municipios de la Huasteca.
De acuerdo con el reporte epidemiológico con corte al 31 de agosto, de los casos contabilizados en la entidad, 15 corresponden a dengue no grave, mientras que 18 han sido clasificados entre dengue con signos de alarma y dengue grave.
Hasta esa fecha, las autoridades no habían reportado fallecimientos relacionados con esta enfermedad.
La mayor vigilancia se mantiene en la Huasteca potosina, región donde las condiciones climáticas favorecen la presencia y reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue.
Entre los municipios con mayor incidencia se encuentra Ébano, donde se contabilizan ocho casos de dengue no grave y cuatro con signos de alarma o graves. En Tamuín se reportan dos casos no graves y tres dentro de las categorías de mayor riesgo.
Otros municipios como San Martín Chalchicuautla y Santa Catarina también aparecen dentro de los registros de casos confirmados.
Frente a este escenario, la Secretaría de Salud mantiene acciones permanentes de prevención, entre ellas campañas de descacharrización, fumigación y eliminación de criaderos, además de recorridos y actividades de orientación dirigidas a las familias.
Una de las principales recomendaciones continúa siendo aplicar en los hogares la estrategia “lava, tapa, voltea y tira”, principalmente en cubetas, tambos, macetas, llantas, botellas y cualquier recipiente u objeto que pueda almacenar agua.
Las autoridades sanitarias han insistido en que el combate al dengue comienza desde las viviendas, debido a que una pequeña cantidad de agua acumulada puede convertirse en un espacio favorable para la reproducción del mosquito.
También se pide mantener patios y azoteas libres de cacharros, cubrir correctamente los depósitos utilizados para almacenar agua y permitir las acciones de control sanitario cuando personal autorizado realice trabajos de fumigación en zonas consideradas de riesgo.
Aunque la presencia del mosquito suele incrementarse durante la temporada de lluvias, las autoridades advierten que las condiciones ambientales pueden permitir su reproducción durante otros periodos del año, por lo que las acciones preventivas deben mantenerse de manera permanente.
El llamado se mantiene principalmente para habitantes de la Huasteca, donde se concentra una parte importante de los contagios registrados este año, a no bajar la guardia y reforzar la eliminación de posibles criaderos dentro y alrededor de los hogares.
