Últimas Noticias

Entre la “herencia maldita” y ganar el 2027: Gallardo da su Informe en Rioverde y lo lleva al terreno político

Esteban Espinoza / Rioverde SLP

Más que limitarse a una rendición de cuentas sobre el quinto año de su administración, el mensaje del gobernador Ricardo Gallardo Cardona en Rioverde terminó marcado por dos temas que han acompañado buena parte de su discurso político: responsabilizar a la llamada “herencia maldita” de los rezagos que todavía enfrenta San Luis Potosí y defender la continuidad de su proyecto rumbo a la elección de 2027.

A cinco años de haber asumido el Gobierno del Estado, Gallardo volvió a colocar en las administraciones anteriores buena parte de la explicación sobre los problemas que siguen pendientes en San Luis Potosí.

Infraestructura, pobreza, marginación, educación y seguridad fueron nuevamente vinculadas con lo que el mandatario considera décadas de abandono, al grado de sostener que ni siquiera seis años serían suficientes para revertir completamente ese rezago. Esa misma argumentación había sido utilizada por Gallardo horas antes de su presentación en la Zona Media.

El planteamiento permite al gobernador defender los resultados de su administración, pero también deja una interrogante después de cinco años en el poder: ¿hasta cuándo los problemas actuales de San Luis Potosí podrán seguir explicándose principalmente a partir de los gobiernos anteriores?

En el discurso que ofreció, hubo anuncios, cifras y una amplia defensa de las obras y programas de su administración; sin embargo, no apareció con la misma fuerza una autocrítica sobre los pendientes acumulados durante los cinco años que corresponden ya directamente a su gobierno.

El componente político fue difícil de separar del informe.

Gallardo no solamente habló de lo realizado y de lo que pretende hacer durante el último tramo de su administración. El discurso insistió en la necesidad de mantener el proyecto que encabeza actualmente y volvió a colocar en el horizonte la disputa electoral de 2027.

No se trata de un mensaje aislado.

Un día antes, durante la presentación de su Quinto Informe en la capital potosina, Gallardo habló directamente a sus opositores y les pidió “jugar limpio” rumbo al proceso electoral. Incluso expresó que le causaría placer verlos derrotados en 2027 como consecuencia de sus propios errores.

Otros reportes del mismo evento señalaron también que el mandatario aprovechó su intervención para defender la continuidad de su movimiento y responder a quienes cuestionan a su administración.

Así, el acto realizado este martes en Rioverde, presentado como la extensión regional del Quinto Informe de Gobierno, adquirió también características de un mensaje político dirigido hacia el proceso sucesorio.

Rioverde había sido anunciado precisamente como la sede del evento masivo correspondiente a la presentación del informe para la Zona Media.

Cinco años después, la “herencia maldita” sigue en el discurso

Gallardo llegó al gobierno en septiembre de 2021 bajo la narrativa de romper con décadas de administraciones anteriores, identificadas reiteradamente por él como la “herencia maldita”.

Cinco años después, esa expresión continúa funcionando como uno de los principales elementos de contraste de su discurso.

El mandatario sostiene que su administración recibió un estado con rezagos acumulados durante varias décadas y que, pese a los avances que atribuye a su gobierno, un solo sexenio no alcanza para revertirlos.

Ese argumento, sin embargo, también sirve políticamente para justificar la necesidad de que el proyecto continúe después de que termine su mandato.

Ahí está una de las claves del mensaje.

Si seis años no son suficientes, entonces la conclusión política que construye el discurso es la necesidad de continuidad.

Y precisamente esa palabra, continuidad, comenzó a dominar las declaraciones del gabinete estatal alrededor del Quinto Informe.

El propio secretario general de Gobierno, José Guadalupe Torres Sánchez, declaró este martes en Rioverde que San Luis Potosí necesita la continuidad de un “gobierno gallardista” e incluso habló de un plan pensado para los próximos 50 años.

2027 se mete de lleno al Informe

Gallardo presentó también los resultados que su administración reivindica en infraestructura, movilidad, programas sociales y seguridad. Para el último año de gobierno ha anunciado más de 10 mil millones de pesos para nuevas obras e infraestructura.

Pero en medio de las cifras y los anuncios, el mensaje político terminó ocupando un espacio difícil de ignorar.

El gobernador habló de adversarios, defendió a su proyecto, cuestionó las críticas contra su administración y colocó abiertamente el proceso electoral de 2027 dentro del discurso asociado a su Quinto Informe. Medios que cubrieron el acto del lunes también identificaron ese componente político como uno de los elementos centrales de su intervención.

Por eso, la visita a Rioverde dejó algo más que el balance de cinco años de gobierno.

Dejó ver que el último año de Ricardo Gallardo al frente del Ejecutivo estatal correrá en paralelo con la batalla por su sucesión.

La “herencia maldita” continúa siendo el adversario discursivo para explicar lo que falta y justificar los errores; las obras y programas son presentados como la evidencia para defender lo realizado; y 2027 aparece cada vez con mayor claridad como el objetivo político para garantizar la continuidad del proyecto gallardista.

A estas alturas del sexenio, la rendición de cuentas y la sucesión comienzan a compartir el mismo escenario.