Antes de ultimar a su víctima, un feminicida imploró que no lo dejara. El hombre golpeó en repetidas ocasiones y, finalmente, ahorcó a la mujer para después abandonar el cadáver en calles pertenecientes a la alcaldía Tlalpan.
Este domingo, antes del amanecer, habitantes de la colonia San Miguel Ajusco escucharon la discusión entre una mujer y un hombre que aparentemente tenían un vínculo sentimental.
Ahí, en el Callejón Milpitzatonco, el hombre le gritaba a su pareja. Él exigía mediante gritos que no lo abandonara y le repetía en varias ocasiones que la amaba.
Pero el amor terminó con la muerte de la mujer. Y es que, después de varios minutos de discusión, los habitantes de repente dejaron de escuchar las voces.
Así, en silencio pasaron las horas, hasta que alrededor de las 9:00 de la mañana los vecinos salieron de sus casas. Ahí, frente al domicilio, número tres, se encontraba el cuerpo de la víctima.
Entre susurros intentaron despertarla, pero ella no respondía y, por eso, los testigos pidieron ayuda de los paramédicos y policías de la alcaldía que al llegar al sitio, la encontraron sin vida.
El cuerpo presentaba un golpe en la cabeza y marcas de asfixia a la altura del cuello.