La víctima, familiar de una funcionaria de seguridad, murió tras un intento de robo en la Zona Universitaria. La comunidad académica exige justicia y seguridad inmediata.
San Luis Potosí, S.L.P. – La capital potosina se encuentra de luto y bajo una creciente presión social tras el asesinato de un joven pasante de la Facultad de Estomatología de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP). La víctima, de aproximadamente 23 años, perdió la vida en la madrugada de este sábado a causa de un violento intento de robo ocurrido en la vía pública, en las inmediaciones de la Zona Universitaria Poniente.
El trágico suceso ha reavivado la indignación por el incremento de la violencia e inseguridad en la ciudad y ha puesto en el ojo del huracán a las autoridades locales, a quienes se les exige un freno inmediato a la ola delictiva.
La Facultad de Estomatología confirmó el sensible fallecimiento del joven, quien realizaba su servicio social en el departamento de cirugía maxilofacial. A través de un comunicado, la entidad académica expresó sus más profundas condolencias a la familia y a la comunidad estudiantil.
La reacción de la comunidad universitaria fue inmediata y enérgica. Académicos y estudiantes lamentaron la pérdida y señalaron que estos hechos de violencia “no pueden seguir normalizándose”. Se demandó una investigación pronta y justa para esclarecer el crimen y, de manera urgente, el reforzamiento de la vigilancia y seguridad en los alrededores de los recintos universitarios.
“Académicos y estudiantes pidieron acciones reales y una estrategia que prevenga ataques de este tipo en zonas donde miles de jóvenes transitan todos los días,” subraya el sentir generalizado ante la falta de seguridad.
El caso ha generado una consternación aún mayor debido a que la víctima era familiar directo de una funcionaria vinculada a la seguridad pública municipal. Esta situación no solo incrementó el dolor dentro de la administración local, sino que también encendió las críticas sobre la aparente vulnerabilidad con la que operan los delincuentes, incluso en áreas de alta afluencia estudiantil y con presencia policial.
El asesinato del pasante se ha convertido en un símbolo de la crisis de seguridad, con la sociedad potosina exigiendo acciones concretas y una estrategia efectiva que garantice la integridad de los ciudadanos, especialmente en zonas académicas que deberían ser consideradas seguras.
La Fiscalía General del Estado (FGE) deberá asumir las indagatorias correspondientes para dar con los responsables de este condenable acto.
