- Elia Yasmin Camacho González, directora del CECOSAMA en Rioverde, destacó que el miedo, la angustia y la incertidumbre forman parte del proceso emocional ante un diagnóstico; pidió fortalecer el acompañamiento psicológico.
Esteban Espinoza / Rioverde, S.L.P.
La falta de información, los mitos y el miedo continúan siendo obstáculos para que algunas personas busquen atención médica y psicológica ante un diagnóstico de cáncer de mama, señaló Elia Yasmin Camacho González, directora del Centro Comunitario de Salud Mental y Adicciones (CECOSAMA) en Rioverde.
En el marco de las actividades de sensibilización que se realizan durante octubre, la especialista destacó la importancia de romper los tabúes relacionados con la enfermedad y fortalecer la confianza de las pacientes para que acudan a recibir atención sin temor a ser juzgadas.
Explicó que, además de atender las necesidades médicas, es fundamental considerar el impacto emocional que representa conocer un diagnóstico de esta naturaleza, tanto para la paciente como para sus familiares.
La directora señaló que enfrentar el cáncer puede desencadenar un proceso de duelo en el que aparecen sentimientos como tristeza, miedo, angustia e incertidumbre. Por ello, subrayó que estas emociones deben reconocerse y respetarse, sin exigir a las personas que aparenten estar bien en todo momento.
“Se vale no estar bien siempre”, es parte del mensaje que compartió al referirse a la necesidad de permitir que las pacientes expresen lo que sienten durante el diagnóstico y el tratamiento.
Asimismo, comparó la noticia de una enfermedad de esta magnitud con un sismo emocional, debido a que puede cambiar de manera repentina la vida de quien la recibe y de su entorno familiar.
En este contexto, advirtió que expresiones como “todo va a estar bien”, aunque suelen decirse con la intención de brindar tranquilidad, pueden generar presión en una persona que atraviesa un momento difícil.
En su lugar, consideró importante ofrecer un acompañamiento más empático, con expresiones que transmitan apoyo y disposición para estar presentes, sin minimizar el dolor ni las preocupaciones de la paciente.
También destacó que los familiares y cuidadores necesitan atender su propio bienestar emocional, pues para brindar apoyo a otra persona es necesario reconocer las propias emociones y buscar ayuda cuando sea necesario.
