Esteban Espinoza / San Luis Potosí
El arranque del año ha traído consigo una ola de incrementos en precios que ya se refleja en pequeños comercios, donde artículos de consumo cotidiano como leche, refrescos y cigarros registran alzas de hasta 25 por ciento, advirtió Carlos González, presidente de Canaco Rioverde.
En entrevista, el representante del comercio organizado señaló que el panorama económico actual ya muestra señales de una presión inflacionaria severa, la cual impacta directamente a los consumidores. Explicó que, desde su perspectiva, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha generado un esquema que permite cobrar en dos ocasiones el Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS), situación que —dijo— no debería darse bajo ningún concepto tributario.
Detalló que uno de los incrementos más notorios se presenta en la leche, cuyo precio por galón pasó de 50 a 62 pesos, mientras que el litro subió de 27 a 34 pesos. En el caso de los cigarros, indicó que una cajetilla aumentó 16 pesos, al pasar de 87 a 103 pesos, ajuste que se aplicó de manera generalizada por todas las empresas del ramo.
Asimismo, las bebidas refrescantes reportan incrementos de 2 pesos por botella, aunque en algunos productos el ajuste alcanza hasta 4 pesos. A estos se suman las botanas, que también subieron alrededor de 2 pesos por unidad, así como jugos y otras bebidas envasadas, que ya muestran nuevos precios en los anaqueles.
El presidente de Canado consideró que esta dinámica no contribuye a reactivar la economía, pues el crecimiento —afirmó— se impulsa con empleo, trabajo y apertura de negocios, no con aumentos generalizados de precios. Advirtió que, de mantenerse esta tendencia, la actividad económica podría desacelerarse, afectando incluso la recaudación gubernamental y debilitando las finanzas públicas.
El líder empresarial subrayó que el impacto de estos ajustes se resiente con mayor fuerza en los hogares de menores ingresos, por lo que insistió en la necesidad de políticas económicas que incentiven la producción y el consumo, en lugar de profundizar la carga sobre consumidores y pequeños comerciantes.
