Arqueólogos subacuáticos identificaron en Sinaloa los restos de un buque revolucionario de 1914, utilizando tecnología avanzada y exploraciones a más de 40 metros de profundidad
Arqueólogos localizaron en 2019 el buque “Tampico” tras una investigación en aguas profundas de Sinaloa. (SEDENA – SEMAR)
Un equipo de arqueólogos subacuáticos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en colaboración con la Secretaría de Marina (SEMAR), ha localizado el naufragio del cañonero “Tampico”, un buque que desempeñó un papel crucial en los enfrentamientos navales de la Revolución Mexicana.
Según informó el INAH, el hallazgo se realizó tras dos temporadas de investigación en aguas profundas frente a las costas de Topolobampo, Sinaloa, un escenario clave de los combates marítimos que tuvieron lugar entre marzo y junio de 1914.
El descubrimiento fue posible gracias al uso de tecnología avanzada proporcionada por la SEMAR, incluyendo sondas multihaz y magnetómetros, que permitieron identificar una anomalía en el fondo marino.
Posteriormente, mediante inmersiones a más de 40 metros de profundidad, los especialistas confirmaron que se trataba del pecio del cañonero “Tampico”, hundido hace 105 años durante un enfrentamiento naval.
Este hallazgo no sólo aportó información sobre la historia marítima de México, sino que también arrojó luz sobre la figura del Capitán de Navío Hilario Rodríguez Malpica, comandante del buque y protagonista de este episodio histórico.
Tecnología de vanguardia y trabajo de campo en aguas profundas
Hilario Rodríguez Malpica fue el comandante del buque y protagonista de este episodio histórico. (SEDENA – SEMAR)
De acuerdo con el INAH, la primera etapa de la investigación se llevó a cabo entre el 30 de marzo y el 2 de abril de 2019, utilizando el Buque de Investigación Oceanográfica ARM “Río Tecolutla” de la SEMAR.
Durante esta fase, se empleó una sonda multihaz para generar imágenes tridimensionales del fondo marino y estas imágenes revelaron una anomalía que coincidía con las dimensiones del cañonero revolucionario, que medía aproximadamente 60 metros de eslora y 10 metros de manga.
La segunda etapa de la investigación tuvo lugar del 8 al 12 de septiembre, con el apoyo de una nave interceptora y un magnetómetro. Estas herramientas permitieron confirmar la ubicación exacta del naufragio.
Según explicó el doctor Roberto Junco Sánchez, titular de la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del INAH, el hallazgo representa una “tumba de guerra” que permitirá profundizar en el conocimiento de los combates navales de la Revolución Mexicana y en la historia del comandante Rodríguez Malpica.
El cañonero “Tampico” fue protagonista de uno de los primeros enfrentamientos aeronavales en la historia de Occidente, un episodio que tuvo lugar en las aguas de Topolobampo, Sinaloa. Durante la Revolución Mexicana, este buque desempeñó un papel crucial en los combates entre las fuerzas constitucionalistas y las huestes huertistas. Su hundimiento, ocurrido en 1914, marcó un momento significativo en la historia marítima del país.
Un legado histórico recuperado del fondo del mar
Esta imagen no es del buque Cañonero Tampico, sino una ilustración de cómo pudo encontrarse, lo que fue posible gracias a los avances tecnológicos que permitieron identificar el pecio del cañonero revolucionario en aguas profundas. (AP / Caleb Jones)
El doctor Junco Sánchez destacó la importancia de este hallazgo para comprender mejor los eventos que se desarrollaron en el mar durante la Revolución Mexicana, un aspecto menos conocido de este conflicto histórico. Además, subrayó que el naufragio del “Tampico” es un testimonio tangible de los enfrentamientos que tuvieron lugar en esa época y de la valentía de los hombres que participaron en ellos.
El descubrimiento del cañonero “Tampico” no sólo tiene relevancia histórica, sino que también representa un avance significativo en el campo de la arqueología subacuática en México. Según el INAH, este tipo de investigaciones permiten recuperar y preservar el patrimonio cultural sumergido, contribuyendo al conocimiento de la historia marítima del país.
El hallazgo también pone de relieve la importancia de la colaboración entre instituciones como el INAH y la SEMAR, que han combinado sus recursos y conocimientos para llevar a cabo esta investigación. Gracias a esta cooperación, ha sido posible localizar y estudiar un naufragio que permaneció oculto durante más de un siglo, arrojando nueva luz sobre un capítulo crucial de la Revolución Mexicana.
El cañonero “Tampico” y su comandante, Hilario Rodríguez Malpica, ocupan un lugar destacado en la historia de México. Este hallazgo no sólo honra su memoria, sino que también permite a las generaciones actuales y futuras comprender mejor los sacrificios y las luchas que marcaron el rumbo del país.