
EL DISCURSO DE ODIO
OPINIÓN
Por: Verónica Cruz Perales
El discurso de odio del Presidente de la República ha logrado permear a las campañas políticas que se viven en los Estados de Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Tamaulipas, Oaxaca y Quintana Roo, donde todos los días, los candidatos y candidatas de Morena se concentran en una lucha por lograr el discurso que más odio proyecte a los ciudadanos.
Y es que ya lo dijo Jacinto Benavente; “Más se unen los hombres para compartir un mismo odio, que un mismo amor”; Así que todo pareciera ir encaminado a ver cuántos suman al mismo odio en casi todos los estados en donde tendremos elección el próximo 5 de junio.
Sin duda quienes participan en esta contienda electoral se ven impulsados por una actitud que tiene desde el inicio de esta administración su presidente de la República, y que se concentra en el odio que López Obrador arroja todos los días desde su mañanera.
Odio contra los periodistas, contra los panistas, contra los priístas, contra los perredistas, contra los empresarios, contra los artistas, contra los líderes de opinión, contra las redes sociales, contra quienes usan las redes sociales, contra las mujeres y contra todo aquel que no opine igual que él.
Nunca en la historia política de esté país habíamos visto un presidente que tenga como único trabajo día a día sembrar odio; esté parece ser su único trabajo; porque dar resultados en seguridad, en salud, en educación y economía, no parecen ser motivo de preocupación; el país se hunde ante sus ojos, y él sólo atina a decir ocurrencias para distraer a las y los mexicanos, o peor aún, ha sembrar odio, que le sale muy bien.
No sé cuál sean los resultados en la elección del próximo 5 de junio; lo que me queda claro es que las elecciones en esos estados están que arde por los enfrentamientos entre los candidatos y candidatas punteros; lo que hay que perder de vista es que esté gobierno ha llegado al límite de sembrar odio; pues en la mayoría de los estados se esperan jornadas electorales complicadas, en donde garantizar la seguridad de los ciudadanos y de los candidatos y candidatas, es una prioridad para la autoridad electoral.
Y a nuestro presidente sólo hay que esperar a que el viejo refrán se cumpla; pues, “Quien siembra vientos, cosecha tempestades”
Hasta la próxima.
