
Martín Charqueño Rodríguez acusa que la clausura de su fábrica de lácteos es una represalia directa por una publicación en redes sociales donde criticó acciones vinculadas al edil; asegura que personal municipal actuó con prepotencia enmascarados y sin justificación técnica.
por Esteban Espinoza
RIOVERDE, S.L.P. – El empresario Martín Charqueño Rodríguez denunció públicamente al alcalde Arnulfo Urbiola de orquestar un acto de represión en su contra, utilizando al personal de Protección Civil para clausurar su fábrica de lácteos como represalia por una crítica política que emitió en sus redes sociales. Según el afectado, esta acción representa un abuso de poder que confunde la gobernabilidad con intereses personales y afecta a familias que dependen de su negocio.

La controversia, según relató Charqueño Rodríguez, comenzó el pasado fin de semana. En su cuenta personal de Facebook, el empresario expresó su desacuerdo con el trato que recibió un excandidato a la presidencia municipal por parte de un grupo de personas, presuntamente integrantes de un anexo para adicciones. Estos individuos, según denuncias ciudadanas, habrían sido utilizados como “grupo de choque” durante la reciente visita de la presidenta Claudia Sheinbaum. El posteo del empresario concluía con un llamado a la ciudadanía: “Ya no den ni una moneda a las personas que piden para los anexos”.

A raíz de esta publicación, las represalias no se hicieron esperar. El empresario afirmó que desde la mañana del lunes, su fábrica fue objeto de visitas por parte de inspectores de Protección Civil municipal. Describió que el personal llegó “cazando en todo momento y sin ninguna orden” para realizar una inspección. A pesar de que Charqueño Rodríguez presentó todos sus permisos en regla, incluyendo actas de COFEPRIS y los planes de operación de la empresa, los inspectores, según su testimonio, actuaron con prepotencia.
El denunciante aseguró haber recibido una amenaza directa durante la inspección: “Bájale a tus publicaciones contra el patrón o te clausuramos para siempre”, advirtiéndole que cesara sus críticas hacia el alcalde Urbiola.

“Me siento molesto ante esta situación, pues le rascaron a todo, se metieron a mi negocio e inspeccionaron cada rincón para encontrar cualquier falla, por mínima que fuera”, declaró el empresario. Al no encontrar irregularidades significativas, los funcionarios, según su versión, simplemente ordenaron: “Ciérralo”.
Acto seguido, colocaron sellos de clausura en el establecimiento, dejando dentro camiones cargados, productos perecederos y toda la maquinaria. Esta medida, además del daño económico directo, ha dejado sin su fuente de ingreso a una decena de trabajadores y sus familias.
Martín Charqueño calificó la acción como un acto de soberbia y revanchismo, ejecutado por empleados que, a su juicio, “no están capacitados, ni cuentan con la profesionalización ni los estudios para realizar peritajes de protección civil”. Con esta denuncia, el empresario busca exponer lo que considera un abuso de autoridad destinado a silenciar a quienes no comulgan con la forma de gobernar del actual alcalde, afectando gravemente el sustento de ciudadanos rioverdenses.
