
El presidente de la Cámara de Diputados, el panista Santiago Creel Miranda, advierte que la ampliación de la presencia militar en las calles es “gravísimo”.
En entrevista, habla en su calidad de diputado federal, abogado y profesor de derecho “en el ejercicio libre de la libertad de expresión que tengo y no en mis funciones de presidente de la Mesa Directiva”.
Dice que desde la publicación del decreto por el que se creó la Guardia Nacional, en 2019, la presencia de las Fuerzas Armadas ha sido inconstitucional, pues en el quinto transitorio se definió que podían hacerlo “sólo en una situación extraordinaria, de forma reglamentada, subordinada a un mando civil, de manera complementaria y fiscalizada”.
Alerta que lo que se está prorrogando “es una estrategia de seguridad fallida”, que no sólo es “desastrosa”, sino que “prorroga el dolor de familias” y “prorroga la violencia y la inseguridad”.
“En primer lugar, diría que el artículo que norma la posibilidad de que la fuerza armada coadyuve con la Guardia Nacional está totalmente incumplido, porque el quinto transitorio establece que para participar en labores de seguridad pública, debe tratarse de una situación extraordinaria, reglamentada, subordinada a un mando civil, y debe darse de manera complementaria, es decir, que las Fuerzas Armadas nunca pueden ser los actores principales, lo que difícilmente puede cumplirse cuando 80% de los miembros de la Guardia Nacional son militares, mientras que el quinto requisito es que la fuerza armada sea fiscalizada por auditorías que llevan a cabo civiles. Dicho lo anterior, desde 2019 hay una actuación inconstitucional del Ejército en las calles”.
