EL ORÁCULO
Por Esteban Espinoza
La visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a tierras potosinas dejó al descubierto lo que ya era un secreto a voces: la Gallardía no sabe perder y, mucho menos, aguantarse una rechifla. El gobernador Ricardo Gallardo Cardona intentó hablar en el evento, pero fue imposible escucharlo: los maestros potosinos se lo tragaron a chiflidos. Y él, en un intento desesperado, gritaba como quien busca que Alexa lo obedezca sin estar conectada a la luz. Nadie le hizo caso.
Fiel a su estilo irascible, “el padrino” no tardó en tomar venganza. Desde sus portales oficiales intentaron negar lo evidente, pero mientras más manoteaban, más viral se hacía la rechifla. Los videos volaron por Facebook, WhatsApp y hasta por Telegram; era la rechifla de exportación. Y como el ridículo no venía solo, horas después intentaron desviar la atención golpeando al alcalde capitalino Enrique Galindo y a la propia presidenta de Morena en San Luis Potosí, Rita Ozalia Rodríguez. A ella le reprocharon más su concentración en que el evento fuera un éxito; que las deudas millonarias que el gobernador mantiene con maestros y burócratas. Por cierto, estos últimos ni siquiera pudieron entrar al evento: se quedaron afuera, mantas en mano, dedicándole “cariñosos mensajes” al mandatario.
Pero ojo, en política nada es casualidad. La Gallardía ha terminado de cobijar bajo sus alas al PRI y al PAN, que ya sin rubor, las presidentas de estos partidos, se pasean sonrientes en las pachangas del gobernador. Y claro, nada es gratis. La presidencia del Congreso para Sara Rocha trae factura; lo mismo que el milagroso sueldo del panista Marcelino Rivera, quien sigue cobrando en el Legislativo gracias a un amparo que lo protege de las acusaciones de desvío de recursos.
Lo cierto es que la relación Morena–Verde en San Luis Potosí ya huele a divorcio. El pollo juega con su perinola marcada en todos lados con “toma todo”: así se quedó con candidaturas en la pasada elección, así intentó arrinconar a Rita Ozalia, así se fue quedando con el Poder Judicial y así se ha adueñado de otros espacios. Y si no es por la Presideta de la República, hasta las Delegaciones Federales ya tendrían sello verde fosfo.
Con ese escenario, a Morena se le complica caminar en San Luis. Los operadores del Verde ya amenazan en comunidades a los operadores de Morena, mientras reparten despensas y espejitos de programas que nunca aterrizan. El partido guinda necesita presumir más los programas de Bienestar que llegan mes a mes, de manera directa y sin trucos de feria.
Lo que queda claro es que al Gallardismo ya no le basta la “gandallez”; ahora siembra miedo para inflar padrones de afiliados y meter presión en la mesa nacional. Ante eso, Morena no puede seguir con la prudencia extrema de Rita Ozalia. Su cercanía con la Presidenta Claudia Sheinbaum debe traer beneficios a San Luis Potosí y abrir los caminos a Morena, que en los últimos meses ha dejado ver, que es la única oposición real que existe ante el gandallismo del PVEM.
