Por: Esteban Espinoza / San Luis Potosí
Con el arranque de la temporada navideña, el uso de adornos, luces, calentadores y otros dispositivos eléctricos se incrementa de manera considerable en los hogares, lo que también eleva el riesgo de accidentes si no se toman precauciones oportunas.
Especialistas y autoridades en materia de protección civil advierten que durante el mes de diciembre suelen registrarse más incidentes domésticos, como incendios por fallas eléctricas, fugas de gas, quemaduras o lesiones provocadas por el uso de pirotecnia, así como accidentes que involucran a niñas, niños y mascotas. Ante este panorama, la prevención se convierte en un factor clave para disfrutar las celebraciones sin contratiempos.
Entre las principales recomendaciones se encuentra verificar, antes de colocar la decoración o encender aparatos, que las instalaciones de gas y electricidad se encuentren en buen estado. El uso excesivo de extensiones, contactos múltiples o series luminosas de mala calidad puede provocar sobrecargas y generar cortocircuitos.
Se sugiere adquirir productos certificados, no saturar los enchufes y desconectar las luces navideñas y otros aparatos antes de salir de casa o al momento de dormir, con el fin de reducir el riesgo de incendios.
Los elementos tradicionales de la Navidad, como velas, árboles y series de luces, deben colocarse con especial cuidado. Las veladoras deben mantenerse sobre superficies firmes y lejos de materiales inflamables, mientras que las luces tipo LED son una opción más segura, ya que emiten menos calor.
También es importante evitar que las decoraciones obstruyan salidas de emergencia o se coloquen cerca de estufas, calentadores o chimeneas, para prevenir accidentes.
Las decoraciones, cables y objetos pequeños pueden representar un riesgo para los más pequeños y los animales de compañía. Algunas plantas típicas de la temporada, como la nochebuena o el muérdago, resultan tóxicas si se ingieren, por lo que deben mantenerse fuera de su alcance.
De igual forma, se recomienda no permitir que los menores manipulen pirotecnia u objetos peligrosos, ya que pueden ocasionar lesiones graves y generar estrés tanto en ellos como en las mascotas.
Además de atender los riesgos visibles, se aconseja fomentar una cultura preventiva en el hogar: revisar instalaciones con anticipación, mantener en buen estado los detectores de humo y dialogar en familia sobre cómo actuar ante una emergencia.
Tomar estas medidas puede marcar la diferencia entre unas fiestas tranquilas y un accidente que empañe la celebración navideña.
