Esteban Espinoza / San Luis Potosí
El Parque Tangamanga I continúa siendo un espacio utilizado por diversas especies de aves residentes y migratorias que, año con año, encuentran en sus áreas verdes y cuerpos de agua un sitio para descansar y alimentarse durante sus trayectos.
De acuerdo con información difundida por autoridades estatales, durante esta temporada se ha registrado la presencia de más de 130 especies de aves migratorias provenientes de regiones como Alaska, Canadá, Estados Unidos y el norte del país. La combinación de lagos, zonas arboladas y espacios abiertos ha permitido que el parque siga formando parte de las rutas naturales de estas especies, fenómeno que se presenta de manera cíclica y responde principalmente a condiciones ambientales y geográficas.
Si bien se ha señalado que existen acciones de rehabilitación y mantenimiento impulsadas por el Gobierno del Estado, encabezado por Ricardo Gallardo Cardona, especialistas en conservación ambiental coinciden en que la permanencia de aves migratorias depende en gran medida del cuidado continuo de los ecosistemas urbanos y de la participación ciudadana para evitar su deterioro.
Ante esta situación, se reitera el llamado a la población que visita el parque a no molestar ni alimentar a las aves, respetar su espacio y mantener limpias las áreas naturales, ya que la presión humana, la contaminación y la alteración de los hábitats siguen siendo factores de riesgo para la biodiversidad que aún sobrevive en zonas urbanas como el Tangamanga I.
