especial zona potosina
Habitantes de los municipios de Tanlajás y San Antonio denuncian la ausencia de autoridades mientras presuntos civiles armados recorren en “convoy” libremente sus comunidades.
TANLAJÁS, SLP. — El temor se ha apoderado de comunidades indígenas de la Huasteca Potosina tras la presunta presencia de civiles armados que desde hace al menos cinco días recorren diversas localidades en los municipios de Tanlajás y San Antonio, sin que ninguna autoridad estatal o federal haya intervenido hasta el momento
A través de denuncias anónimas, habitantes de ejidos como Cebadilla, Santa Elena, Santa Martha, San Isidro y San Nicolás informaron que grupos fuertemente armados se han desplazado en vehículos por sus comunidades generando pánico, intimidando a la población, despojando a jóvenes de sus celulares e incluso amenazando con “levantarlos” si permanecen en la calle durante la noche.
“Nunca habíamos visto algo así. Llegaron muchos hombres armados, gritando, asustando a los niños y diciendo que no querían ver a nadie en la calle después de las 10. Le quitaron el teléfono a un muchacho. Aquí ya nadie duerme tranquilo”, relató un habitante del ejido San Nicolás.
Los testimonios aseguran que, tras reportar la presencia de estos convoyes a las autoridades locales, no se ha presentado ninguna corporación para resguardar la zona ni investigar los hechos. En muchas localidades, la policía municipal deja de operar después de las 8:00 p.m., lo que agrava la sensación de abandono.
Los civiles armados —según la población — se desplazaron también hacia comunidades como La Concepción, San Pedro, El Pokchich y Tayaptzén, en el municipio de Tampamolón, generando una ola de terror en las zonas rurales más alejadas, donde la presencia institucional es prácticamente nula.
“Esto no pasaba antes. Nunca habíamos visto desfilar así a grupos armados por todos los pueblos. Las autoridades están rebasadas o no quieren ver lo que pasa”, comentó otro ciudadano de San Antonio.
Ante esta situación, los habitantes han hecho un llamado urgente al Gobierno del Estado y al Gobierno Federal, exigiendo el despliegue de elementos de la Guardia Nacional, el Ejército y la Marina en la región Huasteca, para garantizar la seguridad de las comunidades.
Señalan que el tramo Tanquián–Tanlajás y Pokchich–Tampamolón ha quedado totalmente desprotegido, lo que podría facilitar el libre tránsito de grupos delictivos.
Las comunidades indígenas de la región han exigido que sus derechos sean respetados y que se les garantice el acceso a una vida segura. Subrayan que la omisión de las autoridades ante estos hechos podría derivar en tragedias o en el aumento de la violencia.
“Ya no se trata de una percepción: es una realidad. Están armados, están aquí, y nadie los detiene. ¿Dónde está el gobierno?”, concluyó uno de los denunciantes.
