Soledad, de Graciano Sánchez SLP. — Una vecina de Soledad de Graciano Sánchez denunció públicamente un presunto abuso de autoridad por parte de elementos de la Policía Municipal, quienes habrían golpeado a sus hijos y nietos, además de sembrar evidencia para justificar la detención de su hijo.
Los hechos, ocurridos este fin de semana, involucran a los oficiales a bordo de las patrullas 322 y 318, quienes, según la denunciante, interceptaron a su hijo de 28 años y a su nieto de 11, cuando salían de su domicilio rumbo a una ferretería. Minutos después, el niño regresó sangrando y con señales de haber sido empujado contra una bicicleta, lo que desató una serie de agresiones físicas y verbales contra toda la familia.
“Vi que ya tenían a mi hijo esposado y golpeado. Pregunté qué había pasado, y uno de los oficiales me dijo que sabían que mi hijo se drogaba. Luego sacó de su bolsa una pipa de cristal nueva y la colocó sobre el cofre de la patrulla, diciendo que eso era suyo… ¡Eso es mentira!”, relató la afectada, quien pidió mantenerse en el anonimato por temor a represalias.
La denunciante asegura que vecinos salieron a presenciar el abuso y trataron de impedir que los policías se llevaran a su hijo. Sin embargo, la situación escaló cuando llegaron dos patrullas más. La mujer y su nieto de 14 años también fueron agredidos: ella fue jaloneada por una oficial que la esposó con fuerza, provocándole lesiones en brazos y cuello, mientras que el menor recibió un golpe en el pecho.
“Me gritaron que por metiche me iban a subir también. Si no fuera por los vecinos, no sé qué me hubieran hecho”, relató entre lágrimas.
Al cierre de esta nota, el joven detenido no ha sido localizado en ninguna dependencia oficial, según reporta su madre. Tampoco se ha brindado atención médica ni acompañamiento psicológico a los menores agredidos, quienes presentan golpes visibles.
La familia exige a las autoridades municipales y estatales que intervengan para esclarecer el caso, sancionar a los responsables y garantizar la seguridad de los ciudadanos frente a quienes, se supone, deben protegerlos.
“Tememos más a la policía que a los delincuentes. ¿Dónde está ese San Luis de ‘vivir sin miedo’?”, cuestionó la afectada.
Hasta el momento, el Ayuntamiento de Soledad ni la Dirección de Seguridad Pública Municipal han emitido un pronunciamiento oficial respecto a estos señalamientos. Organizaciones de derechos humanos locales ya han sido notificadas y podrían intervenir para acompañar legalmente a la familia.
