Esteban Espinoza / San Luis Potosí
La dirigencia estatal del PRI aseguró que el presidente nacional del partido, Alejandro Moreno Cárdenas, enfrenta una persecución política impulsada desde el gobierno federal, como represalia por sus señalamientos sobre supuestos vínculos de Morena con el crimen organizado.
En conferencia de prensa, la presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI en San Luis Potosí, Sara Rocha Medina, acusó que el partido en el poder ha instrumentalizado al Estado para castigar a quienes los enfrentan. “El gobierno de Morena responde con amenazas y represalias cuando se le exhiben sus errores y omisiones”, sostuvo.
Rocha Medina afirmó que Alejandro Moreno ha sido contundente al denunciar públicamente la creciente entrega de territorios al crimen organizado, así como la incapacidad del gobierno para garantizar seguridad a la población. “Ha dicho lo que muchos ciudadanos piensan, y por eso intentan callarlo”, declaró.
La priista recordó que las acusaciones retomadas recientemente en contra de Moreno Cárdenas ya habían sido desechadas desde 2019. Explicó que, tras una revisión detallada de sus bienes y cuentas, las autoridades determinaron no proceder penalmente en su contra al no encontrar pruebas suficientes.
“Es evidente que hoy el ataque es contra nuestro dirigente, pero mañana podría ser contra cualquier voz crítica: otro opositor, un periodista o un ciudadano que incomode al régimen”, advirtió Rocha.
Finalmente, subrayó que el PRI no dejará de señalar lo que considera actos autoritarios y pactos inconfesables por parte de Morena. “Alejandro Moreno seguirá alzando la voz, aunque les incomode”, sentenció.
