El Oráculo
Esteban Espinoza Hernández
En Rioverde las piezas del ajedrez político ya comenzaron a moverse, aunque más parece que estamos viendo una tragicomedia montada en la plaza principal, con bailarinas improvisadas, polvo de estrellas y madrinas de graduación que, por obra y gracia del nepotismo, ya se sienten candidatas.
Y es que el alcalde Arnulfo Urbiola Román, muy a su estilo, ya dio la instrucción a su corte celestial de funcionarios y empleados municipales: “¡Todos a inflar las redes de mi señora esposa Karina Quintero Díaz!” Porque, ¿quién necesita elecciones internas o consensos cuando puedes heredar el cargo como si fuera negocio familiar?
Siguiendo el mal ejemplo de su padrino político (sí, ese que quiere imponer a su señora como gobernadora), Arnulfo ya tiene claro su plan: dejarle la silla a Karina. La campaña arrancó con todo: inauguración de una calle que lleva su nombre (¡por supuesto!), madrinazgos escolares envueltos en color verde desesperanza, y hasta bailes que no sabemos si son de alegría o de vergüenza ajena. Pero eso sí, todo bien empacado en la narrativa de la familia perfecta… versión TikTok.
Mientras Karina reparte sonrisas y polvitos mágicos, del otro lado del cuadrilátero político aparece Oscar Bautista Villegas. Viejo lobo de mar, curtido en mil campañas, el diputado federal se ríe de los filtros de Instagram y Tik Tok y prefiere operar como buen conspirador: en lo oscurito, en lo bajito, con enemigos de Arnulfo, ofendidos, despojados, amenazados y hasta fantasmas del pasado que ahora regresan para cobrar factura.
Oscar, que ya pasó por esas campañas ridículas que dan más memes que votos, arma su propio “escuadrón anti-Arnulfo” dentro del Partido Verde. Todos con una sola motivación: quitarle el juguete a quien se lo quiere dejar.
Pero si pensaban que el campo de batalla se limitaba a estos dos contendientes del Verde… ¡error! Como diría el clásico: “Y de pronto, se les borró la sonrisa…”
Este fin de semana, en un movimiento sorpresa (aunque ya olía a guinda desde hace semanas), Leobardo Guerrero Aguilar, excandidato de Movimiento Ciudadano, se unió a Morena. El evento, celebrado en la Huasteca Potosina, estuvo encabezado por la presidenta estatal Rita Ozalia Rodríguez, quien le puso el chaleco guinda como quien entrega la espada al caballero recién juramentado.
Leobardo no llega solo. Viene con base social, con estructura, con ánimo y con una lectura clarísima: quiere la candidatura de Morena a la alcaldía en 2027. Y si algo le sobra, es tiempo para prepararse y ganar terreno.
¿Y el PAN? Bien, gracias. En Rioverde el panismo está más muerto que el cine de Pedro Armendáriz. Su dirigencia estatal ya los vendió en la pasada elección, y con Enrique Dahud y Verónica Rodríguez de nuevo al mando, lo único seguro es que seguirán siendo moneda de cambio para acomodar a amigos y parientes en las regidurías. Una verdadera tradición azul.
¿Y el PRI? Mejor ni lo invoquemos. Carlos Martínez Amador ya hasta se puso fecha para entregar el partido, porque ni un regidor metieron en la elección pasada. Liderazgos no hay, estructura tampoco, y lo más triste: ya ni ganas de fingir que quieren competir. En 2027, si siguen así, lo único que van a repartir serán los últimos recuerditos del tricolor.
En resumen, Rioverde ya está en llamas y el 2027 parece más cerca de lo que parece. Se acomoda el tablero, se forman las alianzas, se tensan las traiciones… y mientras tanto, la ciudadanía observa el circo, esperando que al menos esta vez, haya espectáculo… pero con final feliz.
Antes de irnos, peor no la puede estar pasando la Fiscal General del Estado, María Manuela García Cazares, quien por cierto, de su propia boca salió que la plataforma oficial de la Fiscalía la maneja el Gobierno del Estado. ¿Cuál Autonomía?, ¿Cuál libertad de impartir justicia?, como todo lo sabíamos, la Fiscal general recibe ordenes del gobierno, por eso es que no saca ni una carpeta de investigación con éxito, porque las decisiones, no dependen con ella.. más claro, ni el agua.
Lastima de Manuelita, que en su primera parte como Procuradora hizo un papel decente, y en esta, que esta por retirarse… saldrá bastante rapada en su prestigio.
¡Nos leemos pronto, que el Oráculo no descansa!
