“Actitudes de confrontación y chantaje político ponen en entredicho el compromiso institucional del Cabildo de Rioverde, donde la falta de orden y compromiso ciudadano por parte de sus integrantes deja ver la pobre y gris actuación de los servidores públicos, así como la falta de respeto al emblemático Salón de Cabildo.
‘Yo no he quitado mis medidas, y en el momento que yo quiera, te las aplico. ¡Te estoy amenazando! ¡Vas a ver!’, expresó la regidora Rosa María Huerta.”
Por Esteban Espinoza
En un hecho que ha generado molestia dentro del cabildo municipal, la regidora del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Rosa María Huerta , fue señalada por haber ejercido presiones y amenazas verbales contra un regidor de oposición, en un acto que ha sido calificado como “chantaje político” y que pone en duda su compromiso con los principios democráticos y el diálogo institucional.
El incidente ocurrió durante una reunión de trabajo en la que el regidor Salvador López representante de movimiento ciudadano manifestó su postura crítica respecto a un punto de acuerdo promovido por la regidora del PVEM. En respuesta, Rosa María Huerta recurrió a una serie de comentarios despectivos y amenazas , incluyendo la advertencia de “retirar las medidas cautelares que frente a diputados del congreso del estado de San Luis Potosí se comprometió hacerlas
La regidora Rosa María Huerta no paro en seguir amenazando al regidor si continuaba en su postura de cuestionar su trabajo de comisión. amenazó con solicitar nuevamente medidas cautelares contra un regidor que volvió a insistir y pedir al secretario del ayuntamiento moción de orden , pues es el quien lleva los trabajos de la reunión. La tensión se volvió más algida cuando el regidor preguntó sobre la falta de notificación para una reunión y la regidora Huerta respondió de manera tensa, recordando que aún están vigentes algunas medidas cautelares que se habían acordado levantar.
El hecho ha sido interpretado por diversos actores políticos como una muestra preocupante de intolerancia y falta de madurez política por parte de la regidora, quien debería ser promotora del diálogo y la construcción de consensos, en lugar de recurrir a prácticas intimidatorias más propias de escenarios autoritarios que de un cuerpo colegiado como es el cabildo
“La pluralidad política no puede ni debe combatirse con amenazas. Las diferencias ideológicas se resuelven con argumentos, no con chantajes”, expresó la regidora Mariana Díaz pues aseguró que todos los cuestionamientos se han hecho con respeto e incluso se han presentado escritos a la secretaria general para que quede asentado en actas las solicitudes que han ignorado.

