Esteban Espinoza / San Luis Potosí
El principal desafío reciente de la Fiscalía General del Estado de San Luis Potosí no ha sido la cantidad de carpetas que logra cerrar, sino el volumen de expedientes que permanecen abiertos año tras año. Entre 2023 y 2025, el rezago acumulado alcanzó 73 mil 266 carpetas de investigación sin resolución, una cifra que refleja limitaciones estructurales en la capacidad institucional para atender la demanda de justicia.
Durante 2025, la Fiscalía registró su desempeño más favorable del trienio. En ese año se iniciaron 51 mil 023 carpetas, de las cuales 31 mil 600 lograron una salida procesal, lo que se tradujo en una efectividad cercana al 62 por ciento. Aun así, 19 mil 423 investigaciones quedaron pendientes únicamente en ese ejercicio, incrementando el acumulado de rezagos.
El panorama fue menos alentador en 2024. En ese periodo se abrieron 53 mil 033 carpetas de investigación, pero solo 27 mil 691 fueron resueltas. El resultado fue un saldo de 25 mil 342 expedientes sin concluir, con una tasa de efectividad del 52.21 por ciento, es decir, casi la mitad de los casos iniciados permanecieron abiertos al cierre del año.
La situación más crítica se registró en 2023, cuando la Fiscalía inició 53 mil 590 carpetas, pero únicamente 25 mil 089 tuvieron resolución. Esto dejó 28 mil 501 casos pendientes, con una efectividad inferior al 47 por ciento, sentando las bases del rezago que se arrastró en los años siguientes.
En el balance general del trienio, la San Luis Potosí registró 157 mil 646 carpetas de investigación iniciadas, de las cuales 84 mil 380 fueron resueltas, mientras que 73 mil 266 quedaron sin conclusión. La efectividad promedio fue de 53.52 por ciento.
En términos prácticos, esto significa que casi una de cada dos investigaciones que ingresaron al sistema de procuración de justicia en los últimos tres años no encontró una resolución en el corto plazo, evidenciando un rezago que sigue siendo uno de los principales retos para el acceso efectivo a la justicia en la entidad.
