Por Esteban Espinoza
Río Verde, S.L.P. — La autoproclamada “capital del mundo” de la zona media, Río Verde, parece ser solo un eslogan que queda a deber. El bulevar Carlos Jonguitud Barrios, una de las principales arterias de la ciudad, se encuentra en un estado de abandono que refleja la falta de compromiso de las autoridades con la seguridad y el bienestar de los ciudadanos.
Un recorrido por la zona revela una imagen desoladora: desde el puente de Morelos hasta la salida de Ciudad Fernández, un tramo de más de dos kilómetros, solo el 30% de las luminarias funciona. lo mismo se vislumbra en el tramo de calle Gama hasta el entronque a la carretera libre 70 y super carretera de cuota , la falta de luminarias ya son un problema serio de vialidad .
El resto, en total oscuridad, crea un ambiente propicio para accidentes y asaltos, poniendo en riesgo a miles de personas que transitan a diario por esta vía.aqui viene la pregunta ¿Donde estan las luminarias que el gobernador entrego para los bulevares ?estaran en las fincas o los negocios de los funcionarios o del alcalde ?
Los ciudadanos de Río Verde han expresado su frustración ante esta situación. “Es increíble que una ciudad que se jacta de ser la ‘capital del mundo’ no sea capaz de mantener sus calles iluminadas”, comentó un vecino, quien prefirió mantener el anonimato. “Nos sentimos inseguros y abandonados. Pareciera que a las autoridades no les importa”.
El problema de la falta de alumbrado público no es nuevo en Río Verde. A pesar de las constantes quejas de los ciudadanos, las autoridades municipales no han dado una solución definitiva al problema. La situación es especialmente preocupante en el bulevar Carlos Jonguitud Barrios, una vía con un alto flujo vehicular y peatonal, que conecta importantes zonas residenciales y comerciales.
La falta de luminarias no solo afecta la seguridad, sino también el desarrollo económico y la imagen de la ciudad. El bulevar, que debería ser una muestra de progreso y modernidad, se ha convertido en un símbolo de abandono. Ante esta situación, los ciudadanos de Río Verde se preguntan: ¿hasta cuándo la “capital del mundo” dejará de ser solo un eslogan y se convertirá en una realidad

