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Senado en modo “Club de la Pelea”

Por Don Pericles

Round de vergüenza nacional

El Senado de la República, esa institución que presume ser la “Cámara Alta”, nos regaló un espectáculo más bajo que un pleito de tianguis: Noroña contra Alito. Sin argumentos, sin decoro, sin un gramo de vergüenza. Uno provocando como si fuera standupero de cantina, y el otro respondiendo con violencia, como si la curul se defendiera a golpes.

Así, el recinto que debería parir leyes se convirtió en un reality show político de tercera, de esos que ni TV Azteca se atrevería a producir.

Dos rojas y adiós

En el futbol, cuando uno provoca y el otro responde, el árbitro no se complica: tarjeta roja para los dos. Expulsados. El partido sigue sin ellos. Pero en el Senado la regla es distinta: aquí no se expulsa a nadie, aquí se protegen los egos y se normaliza el ridículo.

Lo justo sería sencillo: Noroña, licencia inmediata por provocador, irrespetuoso y misógino. Alito, licencia también por violento y torpe. Que se vayan a reflexionar a sus casas, a ver si en el espejo encuentran lo que perdieron en la curul: la decencia.

Políticos con fuero… y sin pudor

El espectáculo dejó claro el eterno doble estándar: un jugador de futbol recibe castigo inmediato; un ciudadano que golpea acaba detenido. Pero un senador puede insultar, agredir y escupir la investidura sin más consecuencia que un boletín de prensa lleno de palabras huecas como “respeto” y “civilidad”.

Mientras tanto, el país sigue hundido en violencia, pobreza y falta de justicia. Pero claro, lo urgente es que sus señorías se desahoguen en pleno como adolescentes en secundaria.

El epitafio de la política mexicana

El Senado presume ser la voz de la República. La realidad es que hoy parece más la pista de un circo barato donde se venden boletos caros. Los senadores deberían legislar; en cambio, improvisan peleas callejeras. Y lo peor: saben que no habrá sanción, que en México la impunidad no solo protege al delincuente común, sino también al político ridículo.

En un país serio, los dos estarían fuera. En México, los veremos en la próxima sesión, listos para otro round, como estrellas de un circo que ya ni siquiera entretiene: solo apesta.