Acusan a Rosa Estefania Flores Saldierna de utilizar su cargo para beneficio personal, negar derechos laborales y fomentar un ambiente de trabajo denigrante, todo bajo el supuesto respaldo del mandatario estatal.
Por Esteban Espinoza
SAN LUIS POTOSÍ, S.L.P. – Un grupo de empleados del Instituto de Capacitación para el Trabajo (ICAT) ha levantado la voz en un enérgico llamado de auxilio dirigido al Gobernador Ricardo Gallardo Cardona, denunciando una serie de presuntos abusos laborales, excesos y malos manejos por parte de la directora del organismo, Rosa Estefania Flores Saldierna, a quien acusan de haber convertido la institución en “su reino y cuenta bancaria personal”.
A través de una denuncia hecha pública, los trabajadores detallaron una serie de prácticas que, aseguran, han generado un clima laboral insostenible. Uno de los señalamientos más directos es el manejo discrecional de los periodos vacacionales. Según los quejosos, la funcionaria “arbitrariamente decide quién tiene y quién no tiene vacaciones”, llegando a recortar los días de descanso a los que el personal tiene derecho, justificando sus acciones al afirmar que son “instrucciones del gobernador” y que es él mismo quien le proporciona una lista de nombres autorizados.
En el ámbito financiero, las acusaciones son igualmente graves. Los empleados afirman que Flores Saldierna utiliza a los trabajadores para gestionar viáticos de manera irregular. “No hay semana en la que no diga que va a salir al interior del estado y pida para cubrir los gastos de cada vuelta, pero no sólo pide para ella, sino para otros cinco o seis trabajadores que asegura la acompañan, siendo que nunca se presenta”, señalaron en su escrito, ni siquiera en eventos encabezados por el mandatario estatal.
Además, los denunciantes expresaron su malestar por la soberbia con la que la directora, según ellos, ventila los recursos que obtiene. Mencionaron como ejemplo un reciente bono de 13 mil pesos en efectivo que habría recibido en Palacio de Gobierno, al igual que otros titulares de dependencias.
Sin embargo, lo que más recalcaron fue el presunto trato denigrante y autoritario hacia el personal. Esta conducta, afirman, se replica en todas las unidades del ICAT, como en el plantel de Soledad de Graciano Sánchez. Allí, la directora nombrada por Flores Saldierna, Alejandra Adams, es acusada de dar un “trato humillante a instructores y asistentes”, lo que ha provocado que usuarios abandonen los cursos y soliciten la devolución de sus cuotas.
El maltrato, según la denuncia, se extiende a otros directivos, como su directora de planeación, quien presuntamente obliga a las brigadas de trabajo a cubrir jornadas extenuantes, sin comer e incluso “andar descalzos en las calles anegadas”. Esta exigencia, según los trabajadores, la justifica diciendo que “ese es el trato que se debe de dar para lograr los resultados que le gustan al gobernador y que a quien no le guste, que se vaya”.
La lista de quejas incluye también el presunto mal uso y robo de vehículos, violencia psicológica y verbal, y violaciones sistemáticas a la normativa laboral, lo que, advierten, podría generar nuevas demandas contra el instituto, sumándose a las ya existentes.
Por todo lo anterior, los empleados del ICAT solicitan formalmente al Gobernador Ricardo Gallardo Cardona que “tome cartas en el asunto” y verifique directamente con el personal, así como con las empresas a las que se les brinda servicio, el desempeño y la conducta de la directora, para poner fin a los abusos que, aseguran, están dañando gravemente a la institución.
