Durante el periodo extraordinario de sesiones en la Cámara de Diputados, el diputado federal David Azuara criticó a la “Ley Espía”, impulsada por la mayoría oficialista, al calificarla como un grave retroceso en materia de derechos humanos y una amenaza directa a las libertades fundamentales de los mexicanos.
Desde la tribuna, David Azuara denunció que la reforma a la Ley de la Guardia Nacional pretende disfrazar de institución civil a una corporación que sigue una lógica y estructura militar, subordinada al Ejecutivo sin controles efectivos ni mecanismos de rendición de cuentas democráticos.
“Estamos ante una corporación que opera bajo un mando absoluto del gobierno federal, sin vigilancia ciudadana ni supervisión independiente”, afirmó.
El legislador advirtió que la nueva legislación abre la puerta a operaciones encubiertas, vigilancia masiva y geolocalización en tiempo real sin necesidad de orden judicial ni garantías mínimas, lo que convierte al Estado en una fuerza capaz de seguir a los ciudadanos sin aviso, actuar sin límites y sin rendir cuentas ante nadie.
David Azuara criticó que mientras Morena amplía las facultades de espionaje al Ejército, abandona a las policías municipales al eliminar el programa FORTASEG, que durante años destinó recursos esenciales para equipamiento, capacitación e infraestructura de las fuerzas locales. “¿Dónde están los apoyos reales a la seguridad?”, cuestionó. Recordó que San Luis Potosí capital solía recibir más de 30 millones de pesos anuales para fortalecer la seguridad municipal.
Este recurso, subrayó, hoy sería vital para una ciudad sumida en el caos, sin una estrategia clara ni respaldo federal, donde los policías enfrentan la delincuencia con graves carencias y en medio del abandono institucional. “El pasado 10 de mayo, una madre y empresaria potosina fue asesinada al llegar a su trabajo; un joven fue asesinado al salir de un antro. Ante esta violencia, exigimos que el gobierno deje de apostar al espionaje y regrese el FORTASEG”, demandó.
Ante este escenario, el diputado exigió al oficialismo que en lugar de conceder poderes extraordinarios al Ejército, se restituya el FORTASEG y se retome una estrategia civil y municipal para fortalecer la seguridad pública desde la base.
Además, propuso que, a más tardar en 2029, se inicie el proceso legislativo para que la Guardia Nacional quede formalmente bajo el mando civil de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, conforme a lo establecido en la Constitución y las recomendaciones de organismos internacionales de derechos humanos.
Finalmente, Azuara advirtió que la Ley Espía también debilita la protección a víctimas, ofendidos y testigos del delito, dejándolos expuestos y sin respaldo institucional. “Desde Acción Nacional seguiremos defendiendo una seguridad con rostro humano, democrática y centrada en la ciudadanía. No permitiremos que se militarice al país ni que se debilite el Estado de derecho desde el poder legislativo”, concluyó.
“Un México justo se construye con derechos, no con vigilancia. Y frente al poder que abusa, siempre estaremos del lado de la gente”, remató el legislador potosino.
