Esteban Espinoza / San Luis Potosí
Mientras la violencia contra las mujeres en San Luis Potosí mantiene cifras preocupantes, la Secretaría de las Mujeres (Semujeres) parece más interesada en presumir “avances” y en buscar el retiro de la Alerta de Violencia de Género (AVG) en algunos municipios, que en enfrentar con seriedad la crisis que viven miles de potosinas.
De acuerdo con datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, tan solo en el primer semestre de 2025 951 mujeres fueron víctimas de lesiones dolosas, 900 pidieron auxilio al 911 por violencia de pareja, 129 denunciaron acoso sexual, 64 abuso sexual y 26 violación. Además, 332 casos de violación simple y equiparada fueron registrados, junto con 11 homicidios dolosos de mujeres, y 2 feminicidios.
Pese a estos números, la Semujeres plantea que si se mantiene la “tendencia a la baja” en feminicidios en Soledad de Graciano Sánchez y Ciudad Valles, solicitará a la Federación el retiro de la AVG. Una postura que, para muchas organizaciones de mujeres, resulta no solo apresurada, sino peligrosa, pues ignora que la violencia no se limita al feminicidio: las agresiones físicas, sexuales, psicológicas y patrimoniales siguen presentes y en aumento.
La lectura oficial omite que detrás de cada número hay una mujer golpeada, violentada o asesinada, y que los registros oficiales siempre quedan cortos frente a la realidad. El intento de presumir cifras maquilladas para dar una imagen de “control” pone en riesgo los mecanismos de protección y podría dejar a las víctimas aún más expuestas.
En un estado donde la violencia contra las mujeres sigue golpeando con fuerza, reducir la discusión a si hay más o menos feminicidios en ciertos municipios es minimizar el problema. La verdadera exigencia ciudadana es que las autoridades garanticen seguridad y justicia, no que se concentren en levantar alertas como si fuera un logro político.
En San Luis Potosí, la violencia contra las mujeres no ha terminado. Lo que sí parece terminarse es la voluntad de reconocerlo y actuar en consecuencia.
