Esteban Espinoza / San Luis Potosí
La violencia contra niñas, niños y adolescentes en San Luis Potosí mantiene una tendencia preocupante durante el periodo comprendido entre abril de 2020 y abril de 2025, de acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), obtenidos vía transparencia mediante el folio 242840525000090.
Los registros oficiales revelan que, en cinco años, las intervenciones policiales relacionadas con agresiones a menores sólo se documentaron en cuatro municipios: San Luis Potosí capital, Ciudad Valles, Matehuala y Tamazunchale. La ausencia de reportes en el resto del estado abre cuestionamientos sobre posibles subregistros o limitaciones en la capacidad institucional para atender y documentar este tipo de casos.
La capital potosina concentra el mayor número de intervenciones, principalmente por violencia familiar y agresiones físicas. En 2020 se contabilizaron 23 casos de violencia familiar y 17 de violencia física; para 2022, las cifras aumentaron de forma significativa, alcanzando 58 y 25 casos, respectivamente. Aunque en 2024 los números se mantuvieron elevados, el panorama de 2025 resulta especialmente alarmante: tan sólo hasta abril ya se habían registrado 63 intervenciones por violencia familiar y 45 por agresiones físicas, superando los totales anuales de años previos.
En San Luis Potosí capital también se documentaron casos de violencia sexual contra menores, aunque de manera esporádica: dos en 2020, uno en 2022 y dos más en 2024, lo que confirma que este delito persiste, aunque no sea el más frecuente en esta demarcación.
Por su parte, Ciudad Valles presenta un patrón distinto pero igualmente grave. Este municipio se posiciona como el principal foco de violencia sexual contra menores en el estado. En 2020 se reportaron 12 intervenciones por este delito; en 2022 fueron 13; en 2024 se elevaron a 15, y en los primeros meses de 2025 ya suman 10 casos. Estas cifras superan ampliamente a las registradas en la capital, donde incluso hubo años sin reportes de este tipo de agresiones.
En cuanto a violencia familiar y física, Ciudad Valles mantiene niveles intermedios, con entre 17 y 18 casos de violencia familiar en distintos años, y un rango que va de tres a 19 intervenciones por violencia física, destacando el repunte observado en 2025.
Matehuala y Tamazunchale aparecen de manera marginal en los registros, con cifras bajas —generalmente entre dos y cuatro casos por rubro— y concentradas principalmente en violencia familiar y física. Su incorporación a los reportes a partir de 2021 sugiere que la problemática podría estar subestimada o que la capacidad de atención es menor en comparación con los municipios de mayor tamaño.
El análisis por grupos de edad indica que la violencia afecta principalmente a dos sectores: niñas y niños de entre cuatro y siete años, quienes aparecen de forma constante como víctimas de violencia familiar y física, y adolescentes de 12 a 17 años, que concentran el mayor número total de intervenciones. Tan sólo en 2025, la capital ya registra 39 adolescentes involucrados en incidentes atendidos por la policía, mientras que Ciudad Valles suma 15.
Además de las agresiones directas, los datos muestran la persistencia de otras formas de vulneración, como abandono, omisión de cuidados y desapariciones. En San Luis Potosí capital se registraron picos de abandono en 2022 y 2024, mientras que Ciudad Valles destacó por el número de intervenciones relacionadas con desaparición y localización de menores, alcanzando su punto más alto en 2023.
En conjunto, la información evidencia que la violencia contra menores en San Luis Potosí no sólo es constante, sino que se manifiesta de múltiples formas y se concentra en regiones específicas, dejando al descubierto vacíos en la atención, prevención y registro del problema en gran parte del territorio estatal.
