Últimas Noticias

Voz y Dignidad por los Nuestros acusa cifras falsas, desdén institucional y revictimización de familias buscadoras

Esteban Espinoza / Rioverde, San Luis Potosí

La reunión entre autoridades y colectivos de personas desaparecidas terminó envuelta en indignación, reclamos y severos señalamientos. La maestra Edith Pérez Rodríguez, representante del colectivo Voz y Dignidad por los Nuestros, arremetió contra las cifras presentadas por el gobierno, calificándolas de “irrisorias” y completamente alejadas de la realidad que viven cientos de familias potosinas.

Con evidente molestia, la activista sostuvo que lo expuesto por las autoridades no corresponde al verdadero tamaño de la crisis de desapariciones en San Luis Potosí y exigió que los datos sean corroborados con expedientes reales y no con estadísticas maquilladas.

“Nos da vergüenza escuchar esas cifras. No tienen nada que ver con la realidad”, lanzó.

Pérez Rodríguez también denunció que el evento fue organizado de forma deficiente y sin sensibilidad hacia las víctimas, al asegurar que se asignó un espacio demasiado pequeño, minimizando la asistencia de familiares que exigen respuestas.

Calificó la situación como revictimizante, al señalar que nuevamente se ignoró el dolor y la urgencia de quienes buscan a sus desaparecidos.

Además, informó que varias familias ni siquiera pudieron llegar, como ocurrió con personas de Matehuala, quienes perdieron el autobús luego de que la corrida saliera antes del horario marcado.

Uno de los momentos más duros fue cuando la representante del colectivo desmintió públicamente los números oficiales del año 2025.

Mientras las autoridades hablaron de 30 personas desaparecidas, Edith Pérez afirmó que los colectivos tienen documentadas más de 100 víctimas, una diferencia que exhibe el tamaño del subregistro institucional.

La activista fue todavía más directa al cuestionar la falta de compromiso para resolver el problema, señalando especialmente a la Fiscalía.

Aseguró que la titular de la dependencia debió presentarse personalmente a rendir cuentas, pero prefirió enviar a una funcionaria recién llegada, sin experiencia suficiente y sin respaldo institucional.

“Mandan a la nueva para que reciba los tomates, mientras la jefa se queda ausente”, criticó.

También denunció que ni siquiera estuvo presente el fiscal encargado de Derechos Humanos, pese a tratarse de un tema directamente relacionado con desapariciones y atención a víctimas.

Pese al clima de tensión, se anunció que el próximo 8 de mayo iniciarán mesas regionales de trabajo donde se revisarán carpetas de investigación y averiguaciones previas pendientes.

Sin embargo, entre los colectivos persiste la desconfianza: consideran que mientras no haya verdad, resultados y funcionarios dando la cara, cualquier mesa será solo simulación.