Aunque no hay despidos masivos, las señales de debilitamiento económico ya son palpables en la industria potosina
Esteban Espinoza / San Luis Potosí
San Luis Potosí atraviesa un periodo de desaceleración en materia de empleo, y aunque aún no se presentan despidos masivos, la estabilidad laboral parece lejana. Según estimaciones de Vicente Aguilar Ordaz, director ejecutivo de la Asociación de Ejecutivos de Recursos Humanos de la Industria en San Luis Potosí (ADERIAC), será hasta 2026 cuando podría consolidarse una verdadera recuperación del mercado laboral.
Durante mayo, la rotación mensual de personal se ubicó en 3.8 %, lo que proyectado a un año completo representa una tasa anual de 41 %. Esta cifra, si bien no señala un colapso inmediato, sí evidencia un entorno laboral inestable y en proceso de deterioro.
“Estamos viendo una menor contratación, pérdida gradual de empleos y una postura empresarial más cautelosa”, explicó Aguilar Ordaz. El especialista detalló que sectores como la manufactura, el turismo y otros integrantes clave de la cadena de valor ya están sintiendo los efectos de la desaceleración económica.
Para el representante de ADERIAC, lo que vive San Luis Potosí ya puede catalogarse como una crisis: generalizada, aunque aún manejable. En ese sentido, llamó a trabajadores y empleadores a prepararse para un segundo semestre complicado. “Quienes tienen empleo deben esforzarse por conservarlo y dar su mejor desempeño. A los empresarios les toca resistir. Ninguna crisis es eterna, pero sí hay que estar listos”, señaló.
Pese a las dificultades, el entorno económico local se mantiene en movimiento. Aguilar destacó que mientras algunas empresas han frenado inversiones, otras siguen apostando por el estado. Como ejemplo, mencionó que en agosto está prevista la apertura de una nueva planta, aunque también se ha registrado la suspensión de al menos un proyecto importante.
“Ese es el contraste que vivimos: una economía que no se detiene, pero que camina con cautela”, concluyó.
