Esteban Espinoza / Rioverde SLP
Gustavo Almaguer Vargas profesor emérito de la universidad Chapingo señaló que, durante la replantación de los cultivos de naranja, es indispensable brindar un manejo adecuado a las nuevas plantas, debido a la rapidez con la que puede transmitirse la enfermedad conocida como “dragón amarillo”.
Explicó que el insecto vector, Diaphorina citri, puede transmitir la bacteria causante de la enfermedad, Candidatus Liberibacter, en aproximadamente un día. Aunque el periodo de incubación es mucho más prolongado, la infección puede producirse rápidamente una vez que el insecto entra en contacto con una planta susceptible.
Ante esta situación, destacó la importancia de implementar un manejo integrado de las plantaciones nuevas, con acciones de prevención, monitoreo y control del insecto vector.
Vargas subrayó que el problema no solamente afecta a los productores, sino a toda la cadena económica relacionada con la naranja, en la que participan transportistas y numerosas familias que dependen directa o indirectamente de este cultivo.
“Si nosotros no le damos la atención adecuada, sencillamente yo creo que en unos cuatro o cinco años ya no vamos a tener naranja”, advirtió.
Por ello, consideró urgente fortalecer las medidas fitosanitarias y mantener una atención permanente de los cultivos para evitar que la enfermedad continúe avanzando y ponga en riesgo la producción citrícola.
