Esteban Espinoza / Ciudad Fernández SLP
La coordinación entre las comunidades y las distintas áreas del Gobierno Municipal se ha convertido en una herramienta fundamental para detectar y atender casos de violencia, especialmente aquellos que afectan a personas adultas mayores.
La coordinadora municipal de Derechos Humanos, Karen Noemí Gámez Muñiz, explicó que el Sistema Municipal DIF mantiene grupos de trabajo en diferentes localidades, cuyos integrantes realizan reuniones periódicas y mantienen comunicación cercana con la población.
Este contacto permite conocer con mayor rapidez posibles situaciones de maltrato, abandono o vulneración de derechos y canalizarlas ante las autoridades encargadas de brindar atención.
Gámez Muñiz señaló que gran parte de los casos detectados está relacionada con violencia dentro del núcleo familiar, lo que hace más difícil que las víctimas pidan ayuda o denuncien directamente.
Esta situación representa un riesgo mayor para las personas adultas mayores, quienes pueden depender económica, física o emocionalmente de sus familiares y permanecer en silencio ante los abusos.
Por ello, consideró indispensable que las autoridades comunitarias sepan reconocer señales de alerta y conozcan las rutas institucionales para solicitar apoyo.
La funcionaria indicó que el reciente foro de capacitación dirigido a jueces auxiliares tuvo como propósito brindarles herramientas para actuar correctamente frente a casos de violencia o vulneración de derechos.
Durante la jornada participaron distintas dependencias e instituciones, con el objetivo de explicar sus funciones y los mecanismos de atención disponibles.
De esta manera, los jueces auxiliares podrán orientar a las personas afectadas, realizar una canalización adecuada y evitar que los casos queden sin seguimiento.
La coordinadora de Derechos Humanos destacó que existe el compromiso de mantener una atención cercana, eficiente y coordinada, principalmente en las comunidades donde el acceso a las dependencias puede ser más complicado.
Subrayó que la protección de los grupos vulnerables debe ser una prioridad, particularmente en el caso de las personas adultas mayores, quienes también pueden ser víctimas de violencia física, psicológica, económica, abandono o negligencia.
Finalmente, señaló que fortalecer la participación comunitaria y la preparación de las autoridades auxiliares permitirá detectar los casos con mayor oportunidad y brindar acompañamiento antes de que las situaciones de violencia se agraven.
