Últimas Noticias

Galindo advierte que nepotismo abre la puerta al uso de recursos públicos para favorecer a familiares

Esteban Espinoza / Rioverde SLP

El presidente municipal de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, advirtió que el nepotismo representa un problema que va más allá de su definición legal, pues coloca a los gobernantes frente a la tentación de utilizar recursos públicos para promover políticamente a familiares que buscan sucederlos en un cargo.

Durante su reciente visita a Rioverde, el alcalde capitalino fue cuestionado sobre el debate nacional alrededor del nepotismo y sostuvo que existen dos discusiones que con frecuencia se confunden: una relacionada con su descripción jurídica y otra con su dimensión ética.

“El nepotismo tiene una descripción jurídica, pero lo que la presidenta quiere decir es que es antiético”, expresó.

Galindo señaló que el fondo de la discusión se encuentra en el riesgo de que un servidor público aproveche la estructura gubernamental, los recursos económicos, programas, personal o actividades institucionales para beneficiar las aspiraciones políticas de alguien de su familia.

“El nepotismo está, digamos, satanizado porque el gobernante cae en la tentación de utilizar recursos públicos para promover a alguien de tu familia”, explicó.

Para ejemplificarlo, planteó el escenario de un familiar que busque ocupar el mismo cargo que actualmente desempeña un gobernante.

“Si un familiar mío aspira a quedarse en mi lugar, yo como su familia, ya me los imagino dialogando en la noche: ‘oye, ¿y mañana qué vamos a hacer para que me promuevas?’ Y entonces la tentación de usar recursos públicos es latente”, manifestó.

El alcalde sostuvo que no está en contra de que familiares de funcionarios públicos tengan aspiraciones políticas, pero consideró que debe existir una separación absoluta entre dichas aspiraciones y los recursos pertenecientes a las instituciones.

“Todos los que quieran y aspiren, muy bien, pero que no se distraiga el recurso público para promover a tu familia”, señaló.

Galindo fue todavía más contundente al calificar este tipo de prácticas como un problema ético.
“Es antiético, es antimoral, y hay una tentación muy grande”, sostuvo.

Incluso reconoció que en algunos casos la actividad gubernamental y la promoción de familiares terminan avanzando prácticamente de manera paralela.

“Bueno, lo hemos estado viendo, ¿no? Casi se marchan a la par en algunos casos”, expresó.

Al final de su respuesta, Galindo hizo una precisión para evitar que sus declaraciones fueran interpretadas como un señalamiento directo hacia el Gobierno del Estado.

“Ojo, perdón por lo que voy a decir, no hablo del nivel estatal, hablo del nivel local, y ustedes saben a lo que me refiero”, puntualizó.