Esteban Espinoza / Rioverde SLP
- Trabajadores denuncian retrasos en la nómina y finiquitos pendientes desde hace más de un año; los señalamientos se suman al deterioro financiero que ha enfrentado la paraestatal durante la actual administración estatal.
Lejos de superarse, los problemas financieros y laborales del Centro de Producción Agrícola Santa Rita continúan acumulándose. Trabajadores denunciaron de manera anónima que la empresa incumplió nuevamente con el pago de salarios, mientras existen extrabajadores que llevan meses, e incluso más de un año, esperando la entrega de sus finiquitos.
Los empleados solicitaron mantener reservada su identidad ante el temor de posibles represalias por parte de la dirección del invernadero.
De acuerdo con los testimonios difundidos por trabajadores, este viernes no fue liberado el pago semanal correspondiente a la nómina, situación que afecta directamente a familias que dependen de ese ingreso para cubrir alimentación, transporte, servicios y otros gastos básicos.
A ello se suma el reclamo de extrabajadores que aseguran haber concluido su relación laboral desde hace más de un año sin recibir todavía el finiquito correspondiente. Señalan que, cada vez que solicitan información, la respuesta de la empresa es que el recurso “ya está por salir”, sin que hasta ahora se concrete el pago.
La nueva inconformidad no constituye un hecho aislado. En mayo de 2025 trabajadores del complejo realizaron protestas por la falta de pago de utilidades. En aquella ocasión, la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos reconoció los reclamos y argumentó que los recursos obtenidos se encontraban comprometidos en el pago de deudas y pérdidas acumuladas.
Santa Rita, de referente productivo a empresa endeudada
El deterioro del Invernadero de Santa Rita se ha convertido en uno de los temas pendientes de la actual administración encabezada por el gobernador Ricardo Gallardo Cardona.
El propio mandatario reconoció en febrero de 2025 que el complejo se encontraba en “terapia intensiva” y que se analizaba la posibilidad de realizar una inversión importante para mantenerlo operando o incluso valorar su venta. En ese momento se reportaban pasivos totales por alrededor de 267.9 millones de pesos.
La situación financiera continuó deteriorándose. Información contable del organismo reportada en agosto de este año ubicó sus pasivos en 274.8 millones de pesos al cierre del primer semestre de 2026, después de que un año antes los adeudos de corto plazo se ubicaban en 224.2 millones, un incremento de aproximadamente 50.5 millones de pesos.
Así, durante la administración gallardista, Santa Rita ha pasado de ser presentado durante años como uno de los proyectos agroindustriales emblemáticos de la Zona Media a enfrentar deudas crecientes, inconformidades laborales, retrasos en prestaciones, despidos denunciados por trabajadores y ahora señalamientos por falta de pago de nómina.
Mientras se han destinado recursos y realizado movimientos financieros para mantener funcionando al complejo, los resultados no han permitido hasta ahora recuperar la estabilidad que alguna vez caracterizó al proyecto.
El Gobierno del Estado sostiene una versión distinta. Apenas en agosto aseguró que Santa Rita continúa activo, mantiene más de 500 fuentes de empleo y que una parte del incremento de la deuda corresponde a inversiones de corto plazo necesarias para iniciar los ciclos agrícolas, mismas que —según la administración del invernadero— se amortizan conforme avanza la cosecha. También atribuyó parte de las dificultades al encarecimiento de insumos y a las condiciones comerciales para exportar a Estados Unidos.
Sin embargo, para los trabajadores que este viernes esperaban recibir su salario, la discusión financiera tiene una consecuencia inmediata: el dinero no llegó.
Las nuevas denuncias vuelven a colocar sobre la mesa el futuro de una empresa propiedad del Estado que durante décadas representó producción, exportaciones y empleo para la región, pero que hoy enfrenta cuestionamientos sobre su viabilidad financiera y, principalmente, sobre el cumplimiento de sus obligaciones con quienes dependen de ella para sostener a sus familias.
Hasta el momento, los trabajadores esperan una explicación formal de la administración del Centro de Producción Agrícola Santa Rita y una fecha concreta para que sean cubiertos tanto los salarios pendientes como los finiquitos acumulados.
